FRANCIS PISANI


¿ACASO WIKIPEDIA SE ESTÁ comiendo a Google? Tal es la loca idea lanzada hace tiempo por un bloguero (Sunir Shah). Estima que la enciclopedia integra un sinnúmero de búsquedas hechas en Google y que "absorbió lentamente toda la base de conocimientos de la web hasta que se volviera a su vez una referencia de recursos de calidad, mejor, más rápida y, sobre todo, protegida del spam. A diferencia de los directorios de enlaces, no se limita a dar listas, cuenta historias".
Resulta difícil hablar de amenaza frente al enorme poder de Google, pero estamos presenciando la multiplicación de iniciativas que, frente a los algoritmos y a la inteligencia artificial, apuestan por la participación humana y a las redes sociales como lo hizo Wikipedia, a diferencia de Google.
Estamos entrando a lo que Read/WriteWeb califica de "tercera generación" de los motores de búsqueda. La primera analizaba el contenido de las páginas (AltaVista). La segunda generación, en pleno auge todavía, utiliza principalmente el análisis de los enlaces (Google).
La tercera generación añade, entre otras cosas, "a la ecuación las preferencias de los usuarios, la colaboración, la inteligencia colectiva". Se agregan a los nuevos motores de búsqueda que privilegian la visualización, la inteligencia artificial o ganan eficacia al limitar su búsqueda a nichos (o mercados verticales). Basada sobre algunos principios claves de la Web 2.0, este enfoque desarrolla prioritariamente la búsqueda social.
Fiel a la historia de una sociedad iniciada por dos jóvenes estudiantes de Stanford, quienes decidieron, hace muchos años, compartir en línea sus favoritos y conocieron un éxito fabuloso, Yahoo! es la primera empresa de gran tamaño que toma seriamente este camino.
Lo vimos con la compra de Flickr, un sitio para colocar y compartir fotografías, y con del.icio.us, que comparte favoritos; luego con el acento puesto en Answers (donde la gente contesta a las preguntas de otros, y que se mantiene mientras Google ha cerrado un servicio similar) y MyWeb, donde grupos de usuarios comparten sus favoritos. Vale hacer notar de paso que la página de del.icio.us funciona como un excelente motor de búsqueda gracias a las etiquetas y a los artículos seleccionados por los internautas. Varias start-ups van por la misma senda.
Concebido para comunidades (o redes sociales), Swicki les permite organizar búsquedas por sectores. Este agregador de resultados de búsqueda prende y se mejora en base a las prácticas de la comunidad y a la "sabiduría de las muchedumbres".
Con Rollyo, la gente puede limitar la búsqueda a los sitios que más les interesan. Puede resultar útil para quienes siguen ciertos temas y encuentran información suficiente en un número limitado de sitios. Por ejemplo, la vida política de una ciudad en diarios y blogs locales.
Wink, por su parte, permite etiquetas los resultados de Google, Wikipedia, Digg, del.icio.us y otros de manera individual y colectiva. Jookster quiere ser un "motor de búsqueda social" que permite descubrir contenido generado por los propios internautas.
La gran incógnita de Search 2.0 es el nuevo proyecto de Jimmy Wales (fundador de Wikipedia), quien quiere lanzar un motor de búsqueda basado en el modelo participativo de la enciclopedia (pero independiente de ella). Se llamará Wikiasari (de wiki, rápido en hawaiano, y asari, buscar exhaustivamente). Debería salir al aire a principios de este año bajo tutela de Wikia, una empresa con fines lucrativos que cuenta con la participación financiera de Amazon.
Además de los debates sobre la calidad, lo más probable es que suscite discusiones de corte económico. Wikipedia dio lugar a un formidable movimiento de participación desinteresada, que podría no repetirse en el marco de una empresa comercial. A menos que los usuarios, que generan buena parte del contenido sobre el cual funciona la Web 2.0, empiecen a protestar y a rebelarse para obtener su cuota de las ganancias.